El carril bici desde Viladecans a la playa. Paseo ameno o andanza arriesgada.

● Uno de los atractivos del municipio de Viladecans es su litoral marítimo, donde destacan la playa y la Reserva Natural del Remolar-Filipines, de gran interés para la observación y el estudio de múltiples especies de aves acuáticas y plantas propias de los entornos húmedos del delta del rio Llobregat.

carrilbici2El acceso a la playa de la Murtra estuvo vetado durante muchos años como consecuencia de la desastrosa gestión urbanística de tiempos pasados que permitían que un paraje natural al que todos teníamos derecho, fuera en la práctica acotado por intereses privados. Afortunadamente, hace unos años se pudo abrir un acceso para vehículos y se dispuso un aparcamiento que permite el uso de la playa por todos los vecinos.

Sin embargo, el acceso para bicicletas que debería ser un paseo placentero, tiene un tramo realmente complicado, mal diseñado y que presenta dificultades que impiden que pueda ser disfrutado por ciclistas poco avezados o por grupos familiares, especialmente si tienen niños pequeños.

Desde el parque de La Marina hay que entrar la riera de Sant Climent y circular durante algo más de dos kilómetros por el interior de su cauce. Este tramo está formado por toscas improvisaciones e intentos poco afortunados de aparentar un auténtico carril bici.

La pendiente para acceder al cauce termina de forma brusca obligando a un giro de 90º en un pequeño espacio sin visibilidad para prevenir el choque con un ciclista o peatón en sentido contrario. Después se ha de pasar bajo las vías del tren y la autopista C-32, una zona muy descuidada, con mucha suciedad, donde la riera ha arrastrado la tierra de los bordes del carril bici que queda elevado sobre el terreno a su alrededor con evidente riesgo de caídas.

carrilbici1Un tramo del cauce de la riera coincide con una carretera agrícola, amplia y bien cuidada, pero otro tramo se ha adaptado de forma burda, ensanchando el margen inferior de la pared lateral con un cemento muy basto, groseramente colocado, donde los continuos botes de la bicicleta resultan molestos y es una suerte salir con las ruedas intactas.

Para finalizar, unas planchas de cemento mal ajustadas permiten cruzar al otro lado del cauce para salir de la riera y alcanzar la carretera B-204, en cuyo lateral, un amplio y bien diseñado carril bici nos permitirá completar los últimos kilómetros hasta la playa.

Cuando hace unos años se abrió el acceso para vehículos a la playa de Viladecans todos nos alegramos de poder disfrutar de este entorno natural. Pero acceder a la playa en bicicleta, lejos de ser motivo para disfrutar de un agradable paseo festivo y de una actividad deportiva muy saludable, es una andanza con riesgos. En preciso acometer el adecuado acondicionamiento del carril bici actual, o la creación de uno nuevo que evite el cauce de la riera. Los vecinos de Viladecans lo merecemos.